«La paz de la que gozamos actualmente no es una recompensa por mi propia rectitud; más bien, es simplemente el "fruto de la paciencia de Dios" —un "tiempo de gracia"— en el cual Él nos ha concedido la oportunidad de arrepentirnos».

 




«En aquel mismo tiempo llegaron algunos y le contaron a Jesús acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios. Jesús respondió: "¿Creen ustedes que esos galileos eran peores pecadores que todos los demás galileos por haber sufrido de esa manera? ¡Les digo que no! Pero a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán todos. ¿O creen que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé cayó sobre ellos eran más culpables que todos los demás que vivían en Jerusalén? ¡Les digo que no! Pero a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán todos"» (Lucas 13:1-5).

 



(1) Al meditar hoy en nuestro texto —Lucas 13:1-5—, tengo la intención de adoptar como título las mismas palabras que Jesús pronunció: «A menos que se arrepientan...» (versículos 3 y 5). A través de esta meditación, busco recibir las lecciones que este pasaje nos ofrece hoy.

(a) En primer lugar, ¿cuál es el significado de la palabra griega para «arrepentimiento» que Jesús utilizó en Lucas 13:3 y 5?

(i) El verbo griego original que Jesús empleó aquí para «arrepentimiento» es *metanoeō* (μετανοέω), y su forma sustantiva es *metanoia* (μετάνοια). Esta palabra denota una transformación fundamental; una que va mucho más allá del mero pesar emocional. 1. **El significado etimológico de la palabra griega**

**Composición etimológica:** Es una palabra compuesta formada por *meta* (μετά), que significa «después» o «más allá», y *nous* (νοῦς), que significa «mente», «intelecto» o «pensamiento».

**Significado fundamental:** Significa «cambiar de opinión» o «corregir el propio pensamiento», lo cual implica una transformación completa de la mentalidad o los valores existentes de una persona, conduciéndola a un giro hacia una nueva dirección. 2. **Significado en el contexto bíblico**

En el contexto del capítulo 13 de Lucas, el arrepentimiento enfatizado por Jesús posee las siguientes características:

**Un cambio de dirección:** Implica no solo sentir remordimiento por los propios pecados, sino también una determinación práctica de apartarse de una vida vivida lejos de Dios y de volverse hacia Él.

**Transformación integral:** Denota una transformación de la «persona interior», una transformación que conlleva no solo una toma de conciencia intelectual, sino también contrición emocional y un cambio volitivo en el modo de vida (dar fruto).

**Relación con el juicio:** Jesús advirtió que, si uno no se arrepiente, «perecerá igualmente» (versículos 3 y 5); esto subraya que el arrepentimiento no es una mera recomendación, sino una elección esencial que marca la diferencia entre la salvación y la destrucción.

El arrepentimiento bíblico no consiste simplemente en decir «lo siento»; más bien, significa detener el camino que se ha estado recorriendo y volverse por completo hacia Dios, el verdadero Maestro (fuente de internet).

(b) En segundo lugar, Jesús afirmó en dos ocasiones: «Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (versículos 3 y 5). ¿Cuál es, entonces, el significado de la palabra griega que aquí se ha traducido como «perecer»?

(i) La palabra griega traducida como «perecer» en este contexto es *apollymi* (ἀπόλλυμι). Este término se emplea en la Biblia con un significado que es, a la vez, profundo y polifacético. A continuación, se presenta una interpretación detallada de su significado (basada en fuentes en línea):

1. **El significado básico de la palabra**

**Destrucción y ruina totales:** Más allá del simple nivel de perder un objeto físico, este término significa la pérdida del propio propósito de la existencia; es decir, quedar «completamente arruinado» o «aniquilado».

**Pérdida:** La misma raíz etimológica se utiliza en pasajes como el Evangelio de Mateo al referirse a la oveja «perdida» (*apollolos*). En otras palabras, denota un estado en el que uno se ha extraviado de su lugar legítimo (el seno de Dios), ha perdido el rumbo y, en consecuencia, ha caído en un estado de ruina. 2. **El doble significado de «asimismo»**

Jesús precedió la palabra *apollymi* («pereceréis») con la expresión «asimismo» —empleando *hōsautōs* en el versículo 3 y *homoiōs* en el versículo 5— para lanzar una advertencia con respecto a dos formas distintas de destrucción. [Nota: Ambos términos griegos transmiten, en esencia, el mismo mensaje: «A menos que os arrepintáis, enfrentaréis exactamente el mismo desenlace final (la destrucción) que aquellos que sufrieron esos trágicos accidentes»].

**Destrucción histórica/física:** Esto implica que, si los judíos de aquella época no se arrepentían, enfrentarían una muerte física espantosa —muy similar a la de aquellos que fueron asesinados por Pilato o aplastados bajo la torre caída—, culminando en acontecimientos tales como la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.

**Castigo eterno (el infierno):** En los contextos bíblicos, esta palabra se emplea con frecuencia para denotar la «destrucción eterna»: la antítesis directa de la vida eterna. Describe un estado en el cual la relación de la persona con Dios queda rota para siempre, resultando en la pérdida total del sentido y del propósito de su existencia.

3. **El tiempo verbal y el énfasis de la palabra**

En el texto griego original, esta palabra aparece en voz media de futuro; esta construcción gramatical sirve para subrayar enfáticamente las inevitables consecuencias futuras que aguardan a aquellos que no se arrepientan. El hecho de que este punto se repita dos veces —en los versículos 3 y 5— sirve para enfatizar que esta destrucción no es un «accidente aleatorio», sino más bien un principio universal y solemne aplicable a todos los pecadores impenitentes.

En resumen, «perecer» en este contexto significa algo que trasciende con creces la mera muerte biológica; implica la pérdida permanente del propósito para el cual Dios otorgó la vida, resultando en una caída hacia un estado de ruina eterna.

(c) En tercer lugar, ¿cuál es el significado de la afirmación: “En ese mismo momento, algunos vinieron y le informaron a Jesús que Pilato había mezclado la sangre de ciertos galileos con sus sacrificios” (versículo 1)?

(i) Primero, ¿a qué se refiere “en ese momento”? En el contexto, se refiere precisamente al instante en que Jesús estaba dando una enseñanza solemne a la multitud al final del capítulo 12 del Evangelio de Lucas.

· Discernir las señales del juicio: Era el momento en que Jesús los reprendía, diciendo que así como saben interpretar el clima observando las nubes y el viento, también deben discernir espiritualmente qué clase de tiempo están viviendo.

· Reconciliarse antes de ir ante el juez: Fue justo después de predicar sobre la urgencia del juicio escatológico, enseñando que si uno se presenta ante el juez sin resolver el problema del pecado, será encarcelado y tendrá que pagar hasta el último centavo.

(ii) Entre los que escuchaban esta solemne enseñanza, algunos sacaron a relucir un acontecimiento real y terrible relacionado con el “juicio y la muerte”. Ese acontecimiento fue que Pilato mezcló la sangre de ciertos galileos con sus sacrificios (versículo 1).

· “Este incidente es un hecho simbólico que muestra la crueldad del gobernador romano Pilato y la tragedia de los judíos en aquel tiempo.

Una masacre brutal: Mientras los galileos estaban ofreciendo sacrificios a Dios, sacrificando animales en el templo de Jerusalén, las tropas de Pilato irrumpieron repentinamente y los mataron. La expresión de que su sangre se mezcló con la sangre de los animales que ofrecían representaba, para los judíos, la peor humillación y tragedia tanto religiosa como humana.

La idea general de la época: Morir mientras se ofrecían sacrificios fue un gran shock para la gente. Pensaban: ‘Si sufrieron algo tan terrible mientras adoraban a Dios, seguramente cometieron algún pecado grave que nosotros desconocemos’”.

La intención de quienes mencionaron este hecho parece ser principalmente dos (según fuentes en internet):
Confirmar la retribución: “Jesús, hace un momento hablaste del juicio; ¿no será que esta tragedia que les ocurrió a esos galileos fue el juicio por sus pecados?”
Un sentido de superioridad moral: A diferencia de aquellos que sufrieron una desgracia tan terrible, querían confirmar la ilusión de que “yo, que sigo vivo y escucho a Jesús, estoy a salvo”.

Jesús vio claramente sus intenciones internas y respondió: “No murieron porque fueran más pecadores que ustedes”, redirigiendo así la pregunta hacia la necesidad de arrepentimiento personal de los propios interlocutores.

(iii) Jesús dijo a “aquellos algunos” (versículo 1): “¿Pensáis que estos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos porque sufrieron de esta manera?” (versículo 2). ¿Qué significa esto?

· “Esta pregunta de Jesús refuta directamente la ‘falsa premisa teológica’ profundamente arraigada en el corazón de quienes preguntaban. Su significado puede explicarse en tres aspectos:

Negación de la visión retributiva del sufrimiento

En aquel tiempo, los judíos creían que ‘grandes desastres o muertes trágicas eran el juicio de Dios por grandes pecados’ (similar a la lógica de los amigos de Job). Jesús deja claro que los galileos no murieron de manera tan miserable porque fueran más malvados que otros, rechazando así la interpretación del sufrimiento como simple consecuencia del pecado.

Advertencia contra la superioridad moral y la complacencia espiritual

En el subconsciente de quienes informaron sobre la tragedia había un orgullo espiritual: “Como no he muerto como ellos, soy más justo que ellos”. Con esta pregunta, Jesús les hace ver que los que sobrevivieron no son en absoluto mejores que los que murieron. Es decir, señala cuán peligroso es usar la desgracia ajena para confirmar la propia seguridad y justicia.

Confirmación de la universalidad del juicio

El núcleo de esta enseñanza es la declaración de que “todos los seres humanos son pecadores”.

Los que murieron = pecadores
Los que están vivos = pecadores

Jesús enseña que la “forma” o el “momento” de la muerte no determina el peso del pecado. Tanto los que mueren en un accidente como los que siguen viviendo normalmente son, delante de Dios, igualmente pecadores que necesitan arrepentimiento. Él enfatiza esta igualdad esencial.

En última instancia, esta pregunta es una poderosa contra-pregunta: “No gastes tu tiempo condenando o analizando los pecados de otros, sino examina tu propia condición espiritual.”

(d) En cuarto lugar, a continuación de estas palabras (Lucas 13:2–3), Jesús menciona inmediatamente el incidente de la “torre de Siloé” (versículo 4). ¿Por qué introdujo deliberadamente otro caso? ¿Cuál fue su intención?

(i) “La intención de Jesús al dar un ejemplo adicional de muerte causada por un accidente fue afirmar de manera contundente ‘la pecaminosidad humana y la universalidad del juicio’. Sus propósitos concretos son los siguientes:

Una advertencia sin distinción entre desastres causados por el hombre y desastres naturales

El incidente de los galileos (versículos 1–2): una tragedia social y política perpetrada por un ‘hombre malvado’, Pilato.

El incidente de la torre de Siloé (versículo 4): una tragedia accidental o natural causada por el derrumbe de una torre, posiblemente en construcción o deteriorada.

Jesús enfatiza que, ya sea que la muerte haya sido causada por la violencia humana o por un accidente, cualquiera que sea la causa, ‘los que sobrevivieron no permanecen vivos porque sean más justos que los que murieron’. Él muestra que ninguna forma de muerte puede servir como ‘medida del pecado’.

Derribar el sentido de elección exclusiva de los habitantes de Jerusalén

Los galileos: En aquel tiempo, los habitantes de Jerusalén tendían a despreciar a los galileos de las regiones periféricas, considerándolos espiritualmente ignorantes y más pecadores.

Los de Siloé: Siloé estaba dentro de la ciudad de Jerusalén. Es decir, ‘ustedes, los habitantes de Jerusalén’ que viven en la ciudad santa, no son mejores que los que murieron aplastados por la torre. Jesús señala que vivir en la ciudad santa no los exime del juicio.

El fin que puede llegar ‘a cualquiera, en cualquier momento’

El derrumbe de una torre ocurre sin previo aviso. Jesús les recuerda que la tragedia no es algo que solo les sucede a otros, sino algo que puede ocurrirles a ustedes mismos en cualquier momento, incluso hoy. Por lo tanto, no hay tiempo para observar y analizar la muerte de otros; la única estrategia urgente y necesaria es presentarse correctamente ante Dios (es decir, arrepentirse) ahora mismo.”

(e) Finalmente, en quinto lugar, ¿qué enseñanza nos da hoy este pasaje de Lucas 13:1–5 a los cristianos contemporáneos?

(i) “Lucas 13:1–5 ofrece enseñanzas espirituales muy agudas y urgentes también para los cristianos de hoy.

No usar el sufrimiento de otros como criterio de condena

Incluso hoy, al ver a personas que sufren grandes accidentes o enfermedades, a veces pensamos inconscientemente: ‘¿Qué pecado habrán cometido para sufrir así?’, mirándolo desde una perspectiva de retribución. Jesús nos dice que abandonemos la idea de que el sufrimiento corresponde al tamaño del pecado. No debemos ser ‘jueces’ que analizan la desgracia ajena, sino ‘buscadores humildes’ que se duelen con otros y se examinan a sí mismos.

Liberarse de la ilusión de la ‘superioridad espiritual’

Debemos reconocer que el hecho de que nuestra vida sea tranquila y sin grandes problemas no se debe a que seamos más justos o más fieles que los demás. Jesús advierte a los que siguen vivos: ‘Si no se arrepienten, todos perecerán de la misma manera’. La paz que actualmente disfrutamos no es una recompensa por nuestra justicia, sino simplemente el ‘resultado de la paciencia de Dios’ y un ‘tiempo de gracia’ que Él nos da para arrepentirnos.

El ‘arrepentimiento’ debe ser una práctica diaria, no un evento único

El arrepentimiento enfatizado aquí no es simplemente una confesión emocional de ‘lo siento’. Es un cambio fundamental de valores que orienta la vida hacia Dios. Cada vez que los cristianos enfrentan noticias trágicas del mundo, deben preguntarse: ‘¿Estoy en pie correctamente delante de Dios?’ y vivir con una actitud constante de volver a Él.

Reconocer la urgencia del juicio

La masacre de Pilato y el derrumbe de la torre de Siloé ocurrieron sin previo aviso. Jesús nos recuerda que la muerte y el juicio no son eventos lejanos que sucederán ‘algún día’, sino realidades que pueden sobrevenirnos ‘hoy mismo’. Por lo tanto, no debemos posponer el arrepentimiento, sino valorar el día de hoy como una oportunidad.

En resumen, este pasaje es una exhortación solemne y amorosa: ‘Aparta tus ojos de examinar los pecados de otros y examina el estado de tu propia alma, y aprovecha este mismo momento—mientras Dios espera con paciencia—como una oportunidad para arrepentirte.’