El envío de los doce discípulos

y el poder de la proclamación del evangelio

 

 

 



“Jesús llamó a los doce y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades; y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. Y les dijo: ‘No llevéis nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni pan, ni dinero, ni tengáis dos túnicas. En cualquier casa donde entréis, permaneced allí, y de allí salid. Y a quienes no os reciban, al salir de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies como testimonio contra ellos’. Entonces, saliendo, recorrían todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.” (Lucas 9:1–6)

 



(1) Hoy, al comparar y meditar el pasaje del texto principal, Lucas 9:1–6, junto con los pasajes paralelos de Mateo 10:1–15 y Marcos 6:7–13, deseo recibir las enseñanzas que se nos conceden:

(a) En primer lugar, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad (potestad) para expulsar (ejercer autoridad sobre) todos los espíritus inmundos y para sanar toda enfermedad y toda debilidad; y los envió de dos en dos para proclamar el reino de Dios y sanar a los enfermos (Lc 9:1–2; Mt 10:1–5; Mc 6:7).

(i) Al meditar en este pasaje, en primer lugar me surgió la pregunta: ¿por qué Jesús envió a los doce discípulos “de dos en dos”?
Tal vez la razón por la que surgió esta pregunta es que he visto en la calle a personas de la Iglesia Mormona caminando en parejas. Por eso le pregunté a una inteligencia artificial: “Jesús llamó a los doce discípulos y los envió de dos en dos… ¿por qué de dos en dos?”, y obtuve la siguiente respuesta (internet):

• Con respecto a la razón por la cual Jesús envió a los doce discípulos “de dos en dos” en Marcos 6:7, los comentarios bíblicos y el trasfondo teológico presentan varias razones importantes, como las siguientes:

1. Validez del testimonio (fundamento legal)

Según la ley de la sociedad judía de aquella época, para probar que un hecho era verdadero se requerían al menos “dos testigos” (Deuteronomio 17:6; 19:15). Jesús los envió de dos en dos para demostrar que el evangelio que proclamaban no era una afirmación individual, sino un hecho cierto.
(Comentario sobre Marcos capítulo 6 – material de estudio bíblico)

2. Estímulo y protección mutuos (ayuda práctica)

Los viajes de evangelización eran caminos arduos acompañados de persecución y rechazo. Los evangelistas necesitaban compañeros de ministerio que pudieran animarse mutuamente y brindar apoyo tanto espiritual como físico. Eclesiastés 4:9–12 registra: “Mejores son dos que uno… porque si uno cae, el otro levantará a su compañero… y si uno prevalece contra uno, dos le harán frente”, destacando la importancia de la cooperación.

3. Continuidad y complementariedad del ministerio

Al trabajar juntos, dos personas podían complementarse mutuamente en las deficiencias de sus dones y personalidades. Además, cuando uno se cansaba o enfrentaba dificultades, se convertía en un mecanismo de seguridad para que el ministerio no se interrumpiera, sino que continuara.

4. Símbolo de la naturaleza comunitaria del cristianismo

La proclamación del evangelio no es una actividad heroica individual realizada en solitario, sino un ministerio comunitario que se lleva a cabo dentro de la comunión y el amor de los creyentes. Esto se convirtió en un modelo fundamental para el establecimiento de la iglesia primitiva.

Estos principios siguen siendo hoy una referencia importante cuando muchas organizaciones misioneras o iglesias envían obreros al ministerio. …

(ii)

Al meditar en este pasaje, en segundo lugar, llegué a interesarme en el “poder y la autoridad” (Lucas 9:1) o el “poder” (Mateo 10:1; Marcos 6:7) que Jesús dio a los doce discípulos. La razón de este interés es que ese “poder y autoridad” o “poder” que Jesús les concedió era autoridad sobre “todos los demonios” (Lucas 9:1) y el poder para sanar “toda enfermedad y toda debilidad” (Mateo 10:1).

• Entonces, ¿qué significa aquí el poder para dominar “todos los demonios” (Lucas 9:1) y para sanar “toda enfermedad y toda debilidad” (Mateo 10:1)?

En la Biblia, estos poderes que Jesús dio a los discípulos significan una autoridad de gobierno espiritual y práctica que demuestra la llegada del reino de Dios.

“Autoridad sobre todos los demonios” (Lucas 9:1):
Esto va más allá de simplemente expulsar espíritus malignos individuales; significa la supremacía espiritual y la victoria sobre todas las fuerzas de Satanás que atan y hacen sufrir a la humanidad. Que los discípulos ejerzan esta autoridad en el nombre de Jesús proclama que el reino de las tinieblas retrocede y que el gobierno de Dios ha comenzado.

“El poder para sanar toda enfermedad y toda debilidad” (Mateo 10:1): Aquí, “toda enfermedad” se refiere a dolencias concretas, y “toda debilidad” incluye la fragilidad física o defectos crónicos. Esto significa una capacidad de sanidad integral que restaura el sufrimiento físico y mental producido por la caída del ser humano.

En última instancia, este poder fue concedido para que los discípulos, como representantes de Jesucristo, eliminaran las consecuencias del pecado y de la muerte, y manifestaran el amor de Dios que restaura plenamente al mundo (internet).

(iii) Al meditar en este pasaje, en tercer lugar, llegué a comprender la relación entre la “proclamación del reino de Dios” y la “sanidad”:

• Confirmación del mensaje: El mensaje invisible —“el reino de Dios se ha acercado”— es autenticado como verdadero mediante poderes visibles, como la sanidad de los enfermos y la expulsión de demonios.

• Proclamación del gobierno restaurador: La sanidad no es simplemente curar enfermedades físicas, sino una señal concreta de que se ha producido la liberación de la atadura de Satanás y de que ha comenzado el gobierno perfecto de Dios.

• Salvación integral: El ministerio de Jesús incluye no solo la salvación espiritual, sino también un amor y una restauración integrales que atienden el sufrimiento humano (enfermedades, debilidades) (internet).

(b) En segundo lugar, al enviar a los doce discípulos, Jesús les dijo lo siguiente: “No llevéis nada para el viaje: ni bastón, ni bolsa, ni alimento, ni dinero, ni ropa de repuesto. En cualquier casa donde entréis, permaneced allí hasta que salgáis de ese lugar. Al entrar en la casa, deseadle paz; y si la casa es digna, vuestra paz reposará sobre ella; pero si no es digna, vuestra paz volverá a vosotros. Y si las personas no os reciben ni escuchan vuestras palabras, al salir de ese lugar sacudid el polvo de vuestros pies como testimonio contra ellos.” (Lucas 9:3–5; Mateo 10:12–13; Marcos 6:8–11, Biblia en Lenguaje Actual)

(i) Estas palabras de Jesús son instrucciones para el viaje misionero de los discípulos. Él les ordenó no llevar equipo para la evangelización, como bastón, mochila, alimento, dinero ni una segunda muda de ropa. ¿Por qué Jesús les dio esta orden?

• Considero que la razón es que Él les enseñó a depender totalmente y exclusivamente de Dios, quien provee todas las cosas (confianza absoluta en Dios). Además, dado que la proclamación del evangelio es una tarea urgente que no puede retrasarse, parece incluir también el significado de obedecer de inmediato sin dejarse distraer por preparativos mundanos (urgencia de la misión). Asimismo, pudo haber sido una forma de entrenarlos para concentrarse en el poder del evangelio mismo más que en la apariencia externa, y para aprender a contentarse con el entorno que les fuera dado (actitud de contentamiento) (internet).

(ii) Entonces, ¿por qué Jesús dijo: “En cualquier casa donde entréis, permaneced allí hasta que salgáis de ese lugar”?

• La razón puede explicarse principalmente por tres principios espirituales y éticos (internet):

1. Para prevenir la codicia y preservar la pureza del ministerio.

Si un evangelista se trasladara a una casa que ofreciera mejor comida o un alojamiento más cómodo, podría parecer una codicia mundana que busca ser bien tratado. Jesús quiso que los discípulos no se dejaran influenciar por las circunstancias, sino que se contentaran con el primer lugar que Dios hubiera preparado para ellos y se concentraran únicamente en la esencia de su misión: la proclamación del evangelio.

2. Para honrar a la familia que ofreció hospitalidad en primer lugar y establecer orden en el ministerio.

Si los discípulos se mudaban a una casa más rica o influyente, la familia que los había recibido con sinceridad desde el principio podría sentirse excluida u ofendida. Esto rompería la paz de la comunidad y obstaculizaría la buena influencia del evangelio.

3. Para aumentar la eficiencia y la concentración del ministerio.

Cambiar de alojamiento con frecuencia haría perder tiempo en saludos innecesarios y en el establecimiento de relaciones. Al permanecer en una sola casa y usarla como base del ministerio (campamento base), podrían establecer relaciones más profundas con la gente de la región y proclamar el reino de Dios de manera más sistemática.

En conclusión, este mandato enseña que quien sirve en el ministerio debe poseer una “vida de sencillez” que no persigue la comodidad del mundo, y una “fidelidad” que asume la responsabilidad por una sola alma hasta el final.

(iii) ¿Cuál es el significado de las palabras que Jesús dijo a los discípulos:
“También, al entrar en una casa, deseadle paz; y si la casa es digna, vuestra paz vendrá sobre ella; pero si no es digna, esa paz volverá a vosotros”?

• Estas palabras enseñan la realidad objetiva de la ‘paz’ proclamada por el evangelista, la responsabilidad del receptor ante el evangelio y la recompensa soberana de Dios.

1. La paz no es un simple saludo, sino una ‘realidad de bendición espiritual’.

La paz de la que habla la Biblia (shalom) no significa simplemente la ausencia de conflicto, sino una bendición integral que proviene de una relación correcta con Dios. La paz que el evangelista pide no son palabras vacías, sino un poder real proclamado como representante de Dios. Esta paz no se disipa en el aire, sino que es como una realidad espiritual que necesariamente busca un lugar donde reposar.

2. La ‘dignidad (preparación)’ del que recibe es importante.

Aunque la gracia y la paz de Dios se ofrecen sin distinción, para poder disfrutarlas se requiere la fe y una actitud receptiva por parte de quien las recibe.

Si es digno: En una casa que recibe con gozo el evangelio y acoge al evangelista, esa paz llega como una bendición concreta.

Si no es digno: Para quienes rechazan o repelen el mensaje, la paz de Dios no puede permanecer. Esto provoca el resultado de que ellos mismos desechen los beneficios del evangelio.

3. El esfuerzo del evangelista nunca es en vano (“volverá a vosotros”).

Estas palabras brindan un gran consuelo a quienes sirven en el ministerio. Que otros rechacen la paz no significa que la oración del evangelista quede anulada o desaparezca. Esa paz y bendición rechazadas regresan al propio evangelista, convirtiéndose en su patrimonio espiritual y en su recompensa.

Enseñan que no es necesario fluctuar emocionalmente según la reacción de los demás.

Significan que el evangelista que bendice sinceramente es reconocido por Dios independientemente del resultado.

4. Enseñan el principio de prioridad en la bendición.

Jesús ordenó a sus discípulos no juzgar de antemano si los demás aceptarían o no, ni discriminar, sino primero ofrecer paz de manera incondicional. El juicio pertenece al ámbito de Dios, y el deber de los discípulos es convertirse en canales de bendición dondequiera que vayan.

En conclusión, estas palabras contienen el principio del ministerio de que “debemos sembrar semillas de bendición sin importar el resultado; la responsabilidad del resultado recae en quienes escuchan, y Dios mismo ciertamente recompensará el esfuerzo de quien siembra” (internet).

(iv) Entonces, ¿cuál es el significado de las palabras que Jesús dijo a los discípulos:
“Si la gente no os recibe ni escucha vuestras palabras, al salir de ese lugar sacudid el polvo de vuestros zapatos como testimonio contra ellos”?

• Estas palabras constituyen una solemne declaración espiritual contra quienes rechazan el evangelio, y al mismo tiempo indican la actitud ministerial que debe tener el evangelista. Los principales significados son los siguientes:

1. Declaración simbólica del juicio de Dios

En aquel tiempo, los judíos tenían la costumbre de sacudirse el polvo de los zapatos al regresar a Israel después de haber pisado tierra de gentiles, para que el polvo impuro de esa tierra no se mezclara con la tierra santa. Por lo tanto, el acto de sacudirse el polvo muestra visualmente el mensaje de juicio: “Al rechazar el evangelio, vosotros mismos os habéis colocado en la misma condición que los gentiles, es decir, fuera del reino de Dios.”

2. Clarificación de la responsabilidad (“como testimonio contra ellos”)

La misión del evangelista llega hasta proclamar fielmente el evangelio. El acto de sacudirse el polvo se convierte en una prueba legal que afirma: “Hemos cumplido con nuestro deber, pero como vosotros lo habéis rechazado, la responsabilidad del juicio de Dios que vendrá recae totalmente sobre vosotros, los que escuchasteis y rechazasteis.”

3. Separación espiritual y preservación de la pureza

Este acto también contiene el significado de que el siervo de Dios no debe quedar contaminado por las heridas emocionales, los sentimientos negativos o la incredulidad de la ciudad que lo rechazó, sino que debe separarse espiritualmente para mantener su pureza. Es una exhortación a no quedar atrapado en el rechazo ni retrasar la siguiente obra, sino a confiar todos los resultados a Dios y avanzar con valentía hacia el siguiente lugar.

4. Énfasis en la seriedad del evangelio

El evangelio no es simplemente una propuesta opcional que puede aceptarse o ignorarse sin consecuencias. Mediante la acción firme de sacudirse el polvo, Jesús advirtió que decidir si se acepta o no el gobierno del reino de Dios es una elección solemne en la que están en juego la vida, la muerte y el juicio.

En conclusión, este acto se convierte en una advertencia de juicio para quienes rechazan el evangelio, y en un cierre espiritual para el evangelista, confirmando que ha cumplido fielmente con su misión (internet).

(c) Finalmente, en tercer lugar, los doce discípulos de Jesús salieron y recorrieron muchas aldeas, proclamando por todas partes el evangelio y el llamado al arrepentimiento; expulsaron a muchos demonios y ungieron con aceite a muchos enfermos, sanándolos (Lucas 9:6; Marcos 6:12–13).

(i) “Estas palabras muestran los frutos del ministerio que los discípulos, quienes habían recibido autoridad de Jesús, cosecharon en el campo, así como los métodos concretos que emplearon en su servicio. …

• 1. El núcleo del ministerio: ‘arrepentimiento’ y ‘evangelio’ (Marcos 6:12)

Los discípulos no se limitaron únicamente a sanar enfermedades, sino que proclamaron: “Arrepentíos”.

Condición previa del reino de Dios: Se enfatiza que, para recibir el evangelio del reino de Dios, primero debe preceder el ‘arrepentimiento’, es decir, el volverse de una vida centrada en uno mismo.

Transformación integral: Se muestra que algo más fundamental que la sanidad de las enfermedades externas es el apartarse del pecado y la restauración de la relación con Dios.

2. Demostración práctica del poder: ‘expulsando demonios’ (Marcos 6:13)

Los discípulos ejercieron una influencia real en el mundo espiritual utilizando la autoridad que Jesús les había dado (Lucas 9:1).

Esto demostró visiblemente que, cuando el reino de Dios se expande, el dominio de Satanás es derribado y las almas que estaban oprimidas alcanzan la libertad.

3. El medio de la sanidad: ‘los ungían con aceite y los sanaban’ (Marcos 6:13)

El acto de ungir con aceite a los enfermos por parte de los discípulos tiene un significado particular.

Acción médica y simbólica: En aquella época, el aceite (principalmente aceite de oliva) se utilizaba como remedio para curar heridas. Junto con el poder sobrenatural de Dios, los discípulos consolaban a los enfermos combinando la unción con aceite, que simbolizaba el cuidado y la dedicación humanos.

Símbolo de la presencia del Espíritu Santo: En la Escritura, el aceite a menudo simboliza al Espíritu Santo. Es decir, indica que la sanidad no ocurre por técnicas humanas, sino por la presencia y la gracia del Espíritu Santo.

Exhortación espiritual: Esto se convierte en un modelo para la enseñanza posterior de Santiago 5:14, donde se instruye a los ancianos de la iglesia a orar por los enfermos y ungirlos con aceite.

4. La expansión del ministerio (Lucas 9:6)

El hecho de que los discípulos “recorrieran muchas aldeas y proclamaran el evangelio por todas partes” significa que el ministerio de Jesús comenzó a expandirse más allá de los límites espaciales por medio de sus representantes, los doce discípulos.

En conclusión, este pasaje presenta un modelo estándar de ministerio, mostrando que el reino de Dios es proclamado plenamente cuando la proclamación de la Palabra (arrepentimiento y evangelio) y la manifestación del poder (expulsión de demonios y sanidad de los enfermos) se armonizan entre sí. … (internet)